Yacyretá abrió sus compuertas y crece la preocupación por posibles inundaciones
La crecida del río Paraná, asociada a las intensas precipitaciones registradas en la cuenca, llevó a las represas de Yacyretá e Itaipú a liberar mayores volúmenes de agua para regular el caudal. En paralelo, la central hidroeléctrica argentina-paraguaya trabaja cerca de su capacidad máxima, con 18 de sus 20 turbinas en funcionamiento. Según los datos de la Entidad Binacional Yacyretá, los aportes de agua superaron los valores habituales durante septiembre y octubre, y las proyecciones anticipan que el caudal podría continuar en aumento.
El mayor aprovechamiento del recurso hídrico también tiene un efecto económico: la generación hidroeléctrica permite reducir los costos de abastecimiento eléctrico, al reemplazar parte de la energía producida mediante fuentes térmicas, que son más caras. De acuerdo con el informe publicado por Clarín, la electricidad generada en Yacyretá tiene un costo de unos 28 dólares por megavatio-hora, frente a un promedio cercano a los 40 dólares para la energía térmica. Sin embargo, la crecida también genera preocupación por posibles inundaciones en localidades del Litoral y complicaciones para las actividades agropecuarias. Las autoridades indicaron que el aumento del caudal no representa, por el momento, un riesgo para la estructura de la represa.
