Recuperan un herraje naval que podría ser del “Republicano”

Mario Lozano arrojó su línea de pesca como lo hacía diariamente. Su tarea de recolección de totoras en la costa de Vuelta de Obligado le dejaba, cada tanto, un rato libre. En esos momentos, cruzaban a remo el río Paraná con sus compañeros, hasta la costa de enfrente. Ese día, al sacar la línea para encarnarla nuevamente, observó que uno de los anzuelos había enganchado un hierro muy oxidado. La pieza le llamó la atención, y sin saber por qué…la conservó.

Durante varios años la tuvo en su casa hasta que, días atrás, como si el viejo hierro se lo pidiera, quiso saber qué podía ser ese objeto.

Su esposa, Claudia, subió fotos del elemento a la red social Facebook y así, a través de la señorita Vanesa Muñoz, la imagen del objeto llegó a José Luis Aguilar, fundador del Museo Batalla de Obligado y miembro del Grupo Conservacionista de Fósiles de San Pedro, equipo que conduce el Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres”.

En pocos minutos, Aguilar, visitaba a Mario Lozano en su casa y al poco tiempo, el Grupo Conservacionista se ponía revisar el hallazgo.

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Cómo es y qué es

El objeto mide 31 centímetros de longitud, es de sección cuadrangular, de 1,5 centímetros por lado; tiene punta en uno de sus extremos y, en el otro, una tuerca que ha sido adosada al cuerpo principal a modo de cabezal. A unos 5 centímetros de esa tuerca, posee un hierro cuadrado y plano, de 3 centímetros por lado, adherido en caliente al cuerpo principal. Su estado general, a pesar de la oxidación, es bueno.

En un primer momento se barajaron varias hipótesis sobre el uso que podría haber tenido aquel viejo elemento, hasta que se fueron cerrando diferentes detalles del curioso hallazgo.

La forma de “clavo muy grande”, indica que debió usarse para ser fijado en una madera o similar. El hierro cuadrado y plano que posee actuaba de “tope”, al clavarse el elemento en dicha madera.

El tramo comprendido entre ese “tope” de hierro y el extremo donde está la tuerca, también fijada en caliente, se presenta redondeado. Esto indica que allí se ataba algún elemento tipo cuerda o soga.

El lugar donde se lo “pescó” aporta un detalle importante para comprender de qué se trataba.

Lozano extrajo ese hierro en la zona donde el 20 de noviembre de 1845 explotó el “Republicano”, buque que defendió la línea de cadenas durante la batalla de la Vuelta de Obligado…

Para el Grupo Conservacionista de San Pedro, podría tratarse de una pieza del mismo navío que ellos, en octubre de 2015, localizaron hundido en el río Paraná, a 20 metros de profundidad.

Las características del elemento hallado permiten asegurar que se trata de un viejo cabillero secundario, elemento de hierro que se insertaba en los mástiles de madera de los navíos antiguos para poder sujetar las sogas o cabos del velamen de la embarcación.

Lo llamativo de la pieza es su longitud. Como posee unos 20 centímetros del largo total destinados a clavarse en la madera, el mástil para el que fue construido ese objeto debió haber tenido un diámetro importante ya que, de haber sido delgado, clavarle un hierro así podría haberlo perjudicado. Para el Grupo Conservacionista de San Pedro, “no quedan demasiadas dudas de que se trata de un herraje proveniente del “Republicano” al volar éste en pedazos por el incendio intencional de su depósito de pólvora. De acuerdo a las crónicas del comandante de la flota inglesa, la enorme explosión pudo oírse desde varios kilómetros a la redonda, lo que significa que la fuerza de la onda expansiva debió haber arrojado objetos de los más variados a centenares de metros de distancia. Y Lozano, decenas de años después, arrojó su línea de pesca en la zona de aquella tremenda explosión…”

Desde el Museo Paleontológico infieren que “el largo del cabillero y el diámetro de los mástiles del `Republicano´, se ajustan perfectamente uno con otro. Los palos del buque criollo eran de 50 centímetros de diámetro y el tramo que el objeto tiene destinado a penetrar en la madera es de 20 centímetros, lo que demuestra que estaba hecho para clavarse en un mástil de importantes dimensiones.”

Hay que recordar que en el lugar donde se extrajo el objeto se hundió un solo buque con tamaño de mástiles suficiente como para clavar un hierro como ese. También hay que tener en cuenta que los barcos donde se sujetaron las cadenas no poseían mástiles ya que, según un parte del mismo Comandante General Lucio Mancilla, él mismo ordenó quitárselos antes de colocarlos en la línea de defensa. Por lo tanto, el único que estaba en ese sector con mástiles importantes y que voló por los aires en pedazos, fue el “Republicano”.

Por otro lado, se revisó un detalle que resultó importante. En uno de los mástiles del “Republicano”, extraído accidentalmente por otro pescador 20 años atrás, se observó una pieza de hierro de idénticas características pero quebrada, clavada aún en dicho mástil. Al comparársela con el cabillero recuperado por Lozano, se comprobó que ambas son exactamente de la misma forma y grosor: de sección cuadrangular y de 1,5 centímetros por lado. Probablemente, ambas piezas podrían haberse fabricado para la misma embarcación.

Un solo barco se hundió en ese lugar, con mástiles con tamaño suficiente donde insertar un objeto como este cabillero. Un solo barco explotó en ese lugar como para expulsar por el aire objetos y esquirlas a decenas de metros. Por ubicación geográfica, por características del objeto y por contexto histórico, este elemento aporta un nuevo detalle al conocimiento que el Grupo Conservacionista viene reuniendo de ese naufragio histórico.

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