Políticos en Expoagro, con tono de campaña y críticas al Gobierno

Incómodo, Pino Solanas quiso dar marcha atrás pero ya era tarde . No le quedaba más camino para ingresar a Expoagro que cruzarse con Eduardo Duhalde. Le estrechó la mano con frialdad y se alejó maldiciendo a sus colaboradores, que no habían contemplado la posibilidad del encuentro. Dos horas después, Alfonso Prat Gay coincidió en el VIP con Julio Cobos. El rabino Sergio Bergman lo llamó a los gritos para una foto todos juntos, pero el diputado saludó rapidito y se perdió de vista, quizá para no irritar a Elisa Carrió. Ernesto Sanz y Francisco de Narváez, los primeros en llegar, habían sido más diplomáticos. “¿Como anda, maestro?”, lo saludó el radical. El justicialista se acercó al oído: “Estuviste muy bien en el lanzamiento. Te felicito”.

Las distintas expresiones de la oposición, con sus encontronazos ideológicos, sus necesidades y desconfianzas a cuestas, volvieron a confluir ayer en el segundo día de la muestra del campo en Baradero. Al menos en algo, los referentes anti-K parecieron acordar: dijeron que el kirchnerismo está acabado, que la sociedad se encuentra a la búsqueda de una alternativa y aumentaron el voltaje de sus declaraciones . Como si la cuenta regresiva hacia octubre, o hacia agosto si es que hay internas abiertas, los obligara a competir por ver quién es más opositor a la Casa Rosada.

“¿Me decían padrino? Jaja. Un padrino con ahijados que le salieron peores”, dijo Duhalde en la conferencia de prensa. Se reían, a su lado, el diputado Eduardo Amadeo y el sindicalista Gerónimo Momo Venegas, quien también iba a dejar una frase para la polémica: “ En el mundo me condecoran y acá me quieren destruir ”. Siguió Duhalde, siempre con la lupa enfocada en la competencia presidencial y el supuesto bajón de Cristina: “La Presidenta no está capacitada para gobernar.

En junio van a entrar en pánico y después se viene un tsunami”.

Entre paseos en carritos de golf, fotos con productores y el balance del lanzamiento en el Gran Rex, Sanz aprovechó para enviarle una señal al campo. “Le va bien a pesar del Gobierno . Creo que necesita previsibilidad y yo se la voy a dar si soy presidente”, aseguró. Fue el único de los candidatos que se detuvo para hablar con 6,7,8, el programa ultra K de canal 7.

De Narváez dijo, sin vueltas, que Cristina quiere “joder al campo” y luego se concentró en cuestionar la gestión de Scioli. Ironizó con el guiño que el gobernador le hizo a los empresarios del campo en la cita inaugural, el miércoles: “¿Por qué no le dice a Cristina lo que dice acá?”. En su entorno sostienen que el diputado está entre 6 y 8 puntos más abajo que Scioli. Quieren confrontar directamente con él. En simultáneo, sus operadores han comenzado a explorar un acuerdo con Mauricio Macri.

Lentes de sol, gorrita, remera gastada y pantalón de lino fue el look con el que arribó Pino Solanas. Tuvo una buena recepción en el público joven y se quedó varias horas, pero marcó la cancha: “Si llego a la presidencia nuestra alianza será con los pequeños y medianos productores. Para eso necesitamos un acuerdo con todas las fuerzas de centroizquierda”. Pino es otro de los que desconfía de que Cristina se decida a encarar la reelección: “Hoy ya no gana en primera vuelta y todos saben que sería un suicidio que se atreviera a disputar un balotaje”.

“Vine como vicepresidente”, se atajó Cobos. El mendocino dijo que si él anunciara su candidatura presidencial generaría “ más confusión en la gente” y pidió que no le preguntaran más del tema hasta que pase la interna radical, el 30 de abril. Recibido con aplausos entre los productores, que no olvidan su voto no positivo contra las retenciones móviles, Cobos cuestionó a Cristina por su reto en el Congreso: “Fue una situación incómoda. Ella debería entender que no sólo de su lado hay pasión. Nosotros tenemos lo nuestro”. ¿Será, finalmente, candidato? En su entorno juran que sí.

Fuente: Clarín.

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