Mario Barbieri: Posición del diputado nacional respecto al Presupuesto 2011

Ante el tratamiento del Presupuesto para el año 2011, la ley fundamental que me permite presuponer la dirección y el rumbo en materia económica que impondrá el Gobierno a su acción para el próximo año, desprendo de su observación que es un Presupuesto cargado de luces y sombras.

Me ocuparé, en este apretado análisis, de subrayar esas sombras que me alientan a detenerme en los interrogantes frente a su aprobación, aquellas cuestiones que ofrecen serias dudas:

En primer lugar el tema INDEC intervenido: la manipulación estadística es una obcecación incomprensible que nos llena de dificultades, como por ejemplo para normalizar la deuda con el Club de París; impide también acuerdos salariales justos y equilibrados; colabora para que las expectativas inflacionarias sean mayores; produce que el mercado de crédito se vea visiblemente alterado.

*Tasas artificiales: esta economía artificial producida por el cruce de subsidios es insostenible a mediano y largo plazo. Se ha creado a través del subsidio a un sistema de precios y servicios políticos, con el agravamiento de que en el orden socio económico crean distorsiones severas en precios, y asimetrías en las economías regionales.

*Inflación caliente: la Argentina es el segundo país con mayor inflación en Sudamérica, y este fenómeno derrumba la capacidad de compra de nuestro Pueblo, especialmente en los sectores más vulnerables. Inflación que no solucionaremos nunca en tanto no demos el primer paso para abordar este flagelo. Ese primer paso es el reconocimiento por parte del Gobierno, de la existencia del mismo.

*No tenemos financiamiento: la banca pública y privada tienen, en virtud de una mirada real de la economía, escasa vocación para financiar inversiones. Lógicamente en el análisis interviene como factor determinante la falta de certidumbre a mediano plazo.

*Resabios del default: la falta de acuerdo con el Club de París perjudica el acceso al crédito internacional, agrava la incomprensible demora en el canje de deuda, y esto genera que la Argentina en los últimos años se haya visto obligada a financiarse pagando tasas muy altas. Se agrava así, además, el normal desenvolvimiento de las Provincias, que para combatir sus déficits sucumben en esos mercados usurarios, pagando exorbitantes tasas de interés.

*Evolución de la pobreza: el “Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina” calcula que en los últimos dos años aumentó la cantidad de pobres e indigentes en la Argentina. También en este análisis se observa que la desigualdad, la brecha entre ricos y pobres está aún, lejos de estar resuelta. Los tres segmentos de hogares de menores ingresos per cápita, que albergan al 40% de la población, reciben sólo el 13% de los ingresos públicos.

*Notable crecimiento del gasto público: este aumento alimenta las presiones inflacionarias. Hay erogaciones del Estado que crecen al 31% anual, y que de no ser por los aportes económicos del Sistema de Seguridad Social, y del aporte de las utilidades del Banco Central, el Gobierno a fin de año entraría en déficit.

*Ausencia de inversiones: debido a la alta intervención de la economía, con trabas en exportaciones e importaciones, regulación de precios y tarifas, subsidios cruzados, etc., se propone un clima de inseguridad jurídica que aleja los proyectos de inversión interna y externa. Esta ausencia se refleja también en las inversiones en infraestructura. Un caso emblemático es de la energía, con déficit en el ritmo de obras, que hará posible que en los próximos años tengamos inconvenientes en la provisión de energía.

*El Flujo de capitales: todos los estudios económicos comparten el análisis que en los últimos años ha habido una salida neta de capitales muy importantes, asegurando que este movimiento de capitales impacta tarde o temprano en la economía real. En el primer semestre de 2010 la Argentina ha tenido una importante regresión en comparación al año 2009 en los ingresos de inversión extranjera directa.

*Las Finanzas Provinciales: El gasto en las Provincias crece a toda velocidad, y con un presupuesto 2011 que refleja nuevamente una visión contraria al Federalismo económico, acentuando el proceso de acumulación de recursos del Gobierno central, la lógica de gasto provincial seguramente se pronunciará aún más. Este mecanismo provocará en el corto plazo colapsos económicos en Provincias y Municipios, que es definitiva donde vive nuestro pueblo. Se genera en síntesis un perverso sistema de discriminación. Y resulta claro que no existe ningún indicador que nos permita verificar que haya una mínima vocación de corregir estas desviaciones de orden económico, que terminan convirtiéndose en corsés políticos, que acentúan el estilo siniestro de construcción política en la Argentina, en donde centralismo y discrecionalidad constituyen los dos elementos que configuran la matriz de disciplinamiento, establecido ya como paradigma del orden político imperante.

Por estas consideraciones que expreso, no contempladas en el Presupuesto 2011, se refleja claramente la ausencia de un análisis de cuestiones que hacen a la vida cotidiana del Pueblo Argentino, que intento representar con estas palabras, y me alientan a decir, sin ninguna actitud caprichosa u obstructiva que este Presupuesto no puede aprobarse, porque el mismo no contempla la realidad socioeconómica de nuestro país, y muy a pesar de las buenas intenciones con que seguramente se confeccionó, está alejado de solucionar, al menos, los problemas que considero estructurales de la Argentina.

Por otra parte, como aquí se ha escuchado ya, estamos ante un Presupuesto que subestima su cálculo de ingresos, al no contemplar ni inflación ni crecimiento real de la economía. Estamos en presencia así, de una estrategia que permite el uso de los excedentes sin ningún tipo de control, y en forma absolutamente discrecional. Y además se plantea aquí desde el oficialismo, una vez más la estrategia “del todo o nada”, que termina estimulando a la oposición a votar en contra del proyecto, para así asegurarse a través de la prórroga del presupuesto 2010 de la total arbitrariedad en la disposición de los recursos.

Otro mecanismo perverso, artero, tramposo, despojado de todo sentido del respeto por la institucionalidad y la ley que nos ofrece el oficialismo.

Por lo expuesto en estas breves reflexiones fundamento mi voto negativo a este proyecto.

Mario L. Barbieri

Diputado Nacional

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