Fue hallada una yarará en la zona del cementerio

Hoy por la mañana fue encontrada una yarará por un móvil de Inspección de Tránsito de la Municipalidad de San Pedro mientras realizaba un recorrido de rutina en la zona del Cementerio de San Pedro.

La víbora que mide más de 1 metro de longitud, fue hallada precisamente en la bajada ubicada detrás del cementerio, donde habitualmente se realizan los campeonatos de skate. Personal de la Dirección de Bromatología tomó intervención poniendo el animal a resguardo hasta que sea definido su destino.

La yarará sale a cazar cuando cae la tarde, que es la hora en la que abundan sus presas favoritas, los roedores -lauchas de campo, ratas conejo, ratas coloradas y cuises pampeanos-, a los que puede rastrear mediante su «olfato» y cuyo paso nocturno acecha.

El veneno es mortal si no se trata a tiempo con el suero antiofídico. De las siete variedades de yarará, sólo dos resultan las más temidas: la yarará grande (Bothrops alternatus) y la yarará chica (Bothrops neuwiedi siporus).

La yarará es, sin duda, temible para el hombre, y sin embargo, sería un error considerarla su enemiga. Dentro de su ecosistema es una importante controladora de la población de los roedores, especies sumamente prolíficas que, sin esos adecuados controles naturales, acarrearían notables perjuicios a la vegetación en general y, particularmente, a la agricultura.

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