Encuentran un fósil de un camélido que habitó nuestra zona hace unos 3 millones y medio de años

A pocos kilómetros de San Pedro descubren restos de una Hemiauchenia, un pariente fósil de los camellos actuales. Vivieron hasta hace unos 10.000 años y fueron mucho más grandes que un guanaco.

Hace unas semanas, el Grupo Conservacionista de Fósiles descubrió un maxilar superior perfectamente conservado de un ejemplar de Hemiauchenia, un animal extinto emparentado con los camellos actuales y antecesor directo de las vicuñas, guanacos, llamas y alpacas.

El equipo del Museo Paleontológico de San Pedro que halló los restos estuvo conformado por José Luis Aguilar, Walter Parra y Julio Simonini, quien fue el primero en observar la valiosa pieza.

Estos animales, que ingresaron a nuestro continente provenientes de América del Norte, hace unos 3 millones y medio de años, colonizaron los grandes espacios abiertos que encontraron y se dispersaron por Argentina, Brasil. Bolivia y Uruguay. En nuestra región, sus restos han sido hallados fuera del área andina, en diversas provincias del centro, norte y noreste de nuestro país.

Desde la Dirección del Museo, José Luis Aguilar narra que “el hallazgo de esta hermosa pieza se dio en una capa de sedimentos cuya antigüedad se estima superior a los 20.000 años. Estábamos observando un sector erosionado por el agua cuando vimos dientes aflorando en el terreno. Se recuperó la pieza con precisión y cuidado. Cuando aparecen piezas dentales, siempre es importante el hallazgo ya que se puede tener mucha información del animal descubierto.

Una vez en el taller del museo pudimos retirar el sedimento y ver que teníamos las series dentales prácticamente completas.

En el norte de la provincia de Buenos Aires son más frecuentes los restos de guanacos fósiles pero los de estos camélidos de gran talla son bastante escasos. Por ese motivo, el hallazgo de este ejemplar con su dentición intacta pasa a ser un registro muy apreciado.

Los sedimentos donde fue descubierto este fósil se depositaron durante un período en el que las condiciones generales de clima fueron algo más áridas que las actuales, incluso con predominio de vientos más intensos. La presencia de este animal nos ayuda a comprender los ambientes predominantes en el área durante un lapso específico de la prehistoria de la zona.”

El Dr. Germán M. Gasparini, Investigador científico del CONICET, Docente de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo (UNLP) y permanente colaborador del Museo de San Pedro, explica que “Hemiauchenia es un género extinto de camélido que evolucionó en América del Norte hace aproximadamente unos 10 millones de años. El género se diversificó y migró hacia América del Sur durante el Gran Intercambio Biótico Americano, en el Plioceno tardío (hace unos 4-3,3 millones de años), dando lugar a las formas modernas.

Diversos estudios científicos sugieren que Hemiauchenia representa el camélido de mayor tamaño de América del Sur. Mucho más grande que el guanaco. Algunas estimaciones sugieren una altura aproximada de 2,5 metros y 1.000 kilos de masa corporal.

Hemiauchenia poseía un rostro alargado y miembros largos y gráciles, lo que sugiere que eran buenos corredores. Teniendo en cuenta rasgos morfológicos y morfométricos de sus miembros, se puede interpretar que Hemiauchenia poseía una mayor masa corporal y era un mejor corredor que otros camélidos fósiles y vivientes. Este hábito estaría relacionado a ambientes abiertos, de pastizales (como las planicies de la región Pampeana), en contraposición con otros camélidos que al poseer otra morfología ósea estarían adaptados a terrenos más irregulares como ocurre con los de la región Andina.

Hace unos 10.000 años (límite Pleistoceno-Holoceno), se produjo una extinción masiva en la cual todos los megamamíferos (mamíferos de más de una tonelada) y la mayor parte de los grandes mamíferos (entre 44 y 1.000 kg) se extinguieron en el continente sudamericano. Los camélidos de mayor tamaño no fueron la excepción, viéndose afectados por dicha extinción sufriendo, a su vez, una reducción geográfica.

En lo que respecta a su origen norteamericano, el Dr. Gasparini agrega que “Los primeros mamíferos de abolengo norteamericano que se registran en América del Sur son los carnívoros prociónidos (formas similares a coatíes y mapaches), hace unos 7 millones de años; seguidos de unos pequeños roedores cricétidos (roedores de campo) hace unos 5 millones de años. Luego ingresaron los pecaríes y los camélidos (hace unos 4-3,3 millones de años, Plioceno tardío, Edad Chapadmalalense). Los primeros camélidos que llegaron corresponden al género Hemiauchenia. Este intercambio faunístico se continuó en el tiempo y posteriormente arribaron a estas tierras guanacos, caballos, zorros, mastodontes, zorrinos, gatos salvajes, osos, ciervos, tapires, liebres, y el hombre, entre otros; registrándose aún casos hoy en día.”

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