El Grupo Conservacionista descubrió el fósil más pequeño que exhibirá el Museo

El equipo del Museo Paleontológico de San Pedro acaba de encontrar uno de los restos fósiles más pequeños que hayan aparecido en la zona. Se trata de piezas óseas de un roedor de unos 20 cm. de longitud denominado Ctenomys. Los restos, provenientes de una capa sedimentaria fechada en unos 30.000 años, comprenden una serie de vértebras dorsales, vértebras caudales, falages de las manos, un incisivo y algunas garras.  A opinión del Dr. Eduardo Tonni, Jefe de Paleontología de Vertebrados del Museo de Ciencias Naturales de La Plata y asesor del Museo Paleontológico de San Pedro, “los roedores octodóntidos (aquéllos que generalmente presentan dientes en forma de ocho),  están representados en la fauna moderna de América del Sur por un solo género, Ctenomys, un roedor de hábitos cavadores conocido vulgarmente  como “Tuco-tuco”. El Tuco-tuco es el género de roedores subterráneos más variado de todo el mundo, ya que se conocen alrededor de 60 especies distintas.  Los Tuco-tucos están actualmente distribuidos en una gran área de América del Sur, desde los 15° de latitud sur hasta los 55° de latitud sur, en Tierra del Fuego. Habitan en su mayoría en suelos sueltos y bien drenados, dentro de una amplia variedad de ambientes  con vegetación variable, aunque con predominio de zonas abiertas.   Los fósiles más antiguos del género han sido registrados en los sedimentos del Plioceno (alrededor de 3 millones de años) en la región costera de Mar del Plata y Chapadmalal, así como en el noroeste de la Argentina, en la Quebrada de Humahuaca. Para el Pleistoceno (los últimos 2 millones y medio de años)  se han descripto cerca de 12 especies fósiles,  para la Argentina, Uruguay y Bolivia.” Desde el Museo observan que los restos hallados ahora en San Pedro fueron descubiertos en una de las recorridas del grupo por las canteras de la zona y visualizados luego de un minucioso rastrillaje del terreno en busca de fósiles de pequeño tamaño. Las piezas provienen de finales del Pleistoceno y serán estudiadas para tratar de determinar la especie a la que pertenecen.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *