El estacionamiento es sagrado

Una curiosa situación ocurrió el pasado jueves por la mañana. Para el asombro de los cuidadores de la plaza y los transeúntes se hallaba justo frente a la puerta de la iglesia estacionado un automóvil. En algunos casos, suelen bajar las novias pero es un hecho poco común ya y a su vez no era ni día ni horario de casamientos. Rápidamente se advirtió la situación y personal de inspección dio aviso al dueño del auto, un matrimonio que se encontraba de visita en la ciudad había confundido con una calle los anchos veredones de la plaza y había ingresado a la iglesia para recorrerla. Ante el pedido de que corrieran del auto accedieron amablemente y se retiraron a continuar con su instancia por San Pedro.

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