Descubren un nuevo fósil en el Bajo del Tala

Simonini y Aguilar, del GCF, analizando el fósil con el Dr. Ricardo Pasquali, profesor de la UBA

Un nuevo género de mamífero fósil se suma a la amplia lista hallada en la Reserva Paleontológica “Campo Spósito”, en pleno Bajo del Tala.
La última campaña de prospección realizada días atrás por el Grupo Conservacionista de Fósiles en el yacimiento arrojó como resultado el hallazgo y recuperación de las dos ramas mandibulares de un animal llamado Macrauchenia, un herbívoro autóctono de Sudamérica que habitó durante gran parte del Pleistoceno y se extinguió hace unos 8.000 a 10.000 años atrás, aproximadamente.
Macrauchenia, de apariencia similar a un camello actual, fue uno de los mamíferos más llamativos de los últimos 2 millones de años debido a la particular forma de su boca que terminaba con una prolongación del labio superior en forma de pequeña “trompa”. Este labio prensil era una adaptación evolutiva que le permitía arrancar con suma facilidad las hierbas de las cuales se alimentaba, otorgándole una extraña apariencia al rostro de este animal.
Aspecto de MacraucheniaEste género no dejó representantes y se extinguió para siempre poco tiempo después que el hombre comenzara a colonizar el continente sudamericano. En algunos sitios arqueológicos, como en Arroyo Seco, se han hallado restos de Macrauchenia con signos de haber sido utilizados por los humanos como fuente de alimento.
El hallazgo de las piezas óseas fue realizado en uno de los laterales de la Reserva, contra la pared de barrancas que bordea el lugar, y fue necesaria una tarde de cuidadosos trabajos para poder retirar el sedimento que las cubría sin dañar a los valiosos fósiles.
El reciente descubrimiento de las mandíbulas fosilizadas de una Macrauchenia en Campo Spósito es un hecho significativo debido a que es el primer registro de estos animales en ese yacimiento. Además de sumar un nuevo género al listado que ya ha recuperado el Museo contribuye a comprender cada día más a la fauna de extraños animales que caminaron por nuestro suelo y así tener una idea más acabada de las condiciones que reinaban en nuestra zona cuando se formó el piso de ese importante yacimiento paleontológico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *