Crimen del oficial Reyna: Las pericias no fueron contundentes y los acusados fueron absueltos

Sin embargo fueron condenados por las otras imputaciones, devenidas del hecho y continuarán encarcelados. En principio Facundo Díaz y Mario Dominé fueron encontrados culpables por el hecho de robo calificado por el uso de arma, que tiene una pena máxima de 15 años.

En tanto que Díaz, además, fue condenado por tentativa de homicidio del policía Coronel, que llegó en apoyo durante el hecho (pena máxima de 15 años) y por portación de arma de guerra (10 años mas de pena máxima).

Bajo la modalidad de juicio por jurado, se desarrollaron las audiencias por el crimen del policía fallecido en el año 2013, al intentar frustrar el hecho de robo a la joyería Taibo, en la zona céntrica de la ciudad.

Aunque el Fiscal Hernán Granda (quien reemplazo a la Dra. Ates) había pedido el máximo de la pena para Facundo Díaz y Mario Dominé, en tanto que el Defensor Oficial el Dr. Pablo Vaccani argumentó que la pruebas presentadas por la Fiscal Ates (en aquel entonces, tras la investigación), no eran contundentes acerca de quien había realizado los disparos. El Tribunal dio lugar a la presentación del abogado, considerando que no se pudo establecer fehacientemente cuál fue el arma que ocasionó los disparos.

Lo cierto es que el informe presentado por la Dra. Ates, establece que tras la autopsia se pudo establecer que fue herido por un arma de gran calibre, como una 9 mm, mientras que el informe figura una de menor cuantía, un calibre 22. Ello le valió de argumento al Dr. Vacani para solicitar la excarcelación de los dos sujetos implicados.

Cabe recordar que el hecho un 26 de noviembre del 2013, dos sujetos ingresaron al comercio ubicado en la calle Mitre al 900. Armados y con sus rostros descubiertos redujeron al propietario, rompieron una vitrina y comenzaron a cargar en una mochila diversos elementos de valor.

Cuando se aprestaban a maniatarlos para huir arribó una patrulla policial que había sido alertada y todo se transformó en un infierno de balas.

Lo que no se pudo demostrar en este juicio, debido a las paupérrimas pericias realizadas tras el hecho, es la versión sobre la línea de investigación que establecía que uno de los efectivos había logrado reducir a uno de los sujetos que cometían el ilícito pero que en el momento en que iba a ser esposado se resistió, logrando zafar de la situación y luego arremetió un disparp contra la policía con la culata del arma reglamentaria que le había arrebatado.

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