Confirman la presencia ininterrumpida de “elefantes prehistóricos” en el norte bonaerense durante el último millón de años

El equipo del Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres”, ha logrado confirmar la presencia de los mastodontes (Stegomastodon platensis), parientes prehistóricos de los elefantes actuales, en sedimentos de tres edades geológicas depositados en un mismo sector de la zona, durante el último millón de años.

El hallazgo de restos de mastodontes, en tres capas sucesivas de terreno, tuvo la particularidad de realizarse en tres canteras diferentes pero ubicadas en un radio de, tan sólo, 500 metros.

Hallazgos y edades geológicas

Las capas geológicas visibles en el norte de la provincia de Buenos Aires, corresponden a tres períodos de tiempo: Edad Lujanense (10.000 a 140.000 años), Edad Bonaerense (140.000 a 500.000 años) y Edad Ensenadense (500.000 a 2.000.000 años, aprox).

Desde hace unos años, el grupo del Museo Paleontológico de San Pedro viene siguiendo la presencia de los mastodontes a través de sus restos fósiles en estas tres capas de suelo.

Recientemente, en sedimentos Ensenadenses, los más antiguos de la zona, se logró obtener un fragmento de un colmillo o defensa de uno de estos enormes mamíferos en una cantera en actividad; mientras que de los depósitos correspondientes al Bonaerense, se pudo recuperar otra impresionante defensa que pesa 85 kilos y mide 2,23 metros. En la capa superior, la más moderna, el equipo llegó a completar la secuencia de la presencia de estos animales rescatando un molar de unos 20 cm de longitud en una cantera abandonada a 3 km de la ciudad, muy cercana a las otras dos canteras.

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Este descubrimiento posee dos particularidades principales. En la primera, el conjunto de hallazgos en capas sucesivas, permite seguir la presencia de estos grandes animales durante un período muy prolongado de tiempo. Mientras que en la segunda, el valor de los hallazgos aumenta al haberse efectuado en tres canteras diferentes pero ubicadas en un radio de apenas 500 metros. Es decir, que las muestras provienen de una columna estratigráfica prácticamente vertical, que abarca casi un millón de años de depósitos sedimentarios ininterrumpidos.

El Dr. EduardoTonni, Jefe de Paleontología del Museo de Ciencias Naturales de La Plata, y colaborador del Museo de San Pedro, explica que “Los restos de mastodontes en el Ensenadense de Buenos Aires vienen citados ya desde Ameghino; en las colecciones del Museo “Bernardino Rivadavia” hay varios ejemplares, aunque ciertamente muy fragmentarios y no han sido asignados a algún género en particular. Sin embargo, en el capítulo pertinente de la Paleontografía Bonaerense (1966) Stegomastodon, aparece referido al Ensenadense. Por otra parte hay registros de mastodontes más antiguos que 2,5 millones de años en el noroeste de la Argentina. En todos los trabajos relativamente recientes sobre paleobiogeografía (por ej. Woodburne et al., 2006) se refiere el primer registro de los mastodontes, y específicamente Stegomastodon, en el Ensenadense de la Argentina.

Por otra parte, algunos autores de la actualidad no consideran al género Stegomastodon como un género valido; par ellos, éste sería un género norteamericano que no llegó a América del Sur; mientras que el género válido para América del Sur sería Notiomastodon.

Esta serie de hallazgos realizados en San Pedro en las tres edades geológicas de la zona confirma la permanencia del género en la región en un amplio período temporal”.

Desde el Grupo Conservacionista de Fósiles, equipo que conduce el Museo Paleontológico de San Pedro, explican que “Ahora que la secuencia ha sido completada, podemos confirmar la presencia ininterrumpida de los mastodontes en suelo bonaerense, a lo largo del último millón de años, hasta la extinción de la especie hace unos 10.000 años. La proximidad de las canteras donde se efectuaron los hallazgos otorga un valor agregado que no deja lugar a dudas de esa continuidad. Seguramente, la vida de estos animales en la región soportó diferencias climáticas y cambios en la vegetación pero lograron subsistir hasta comienzos del Holoceno, momento en el que la especie terminó desapareciendo definitivamente.”

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