COMUNICADO DE LA SOCIEDAD RURAL: Olivos-manía…

El título es raro, pero describe nuestra profunda preocupación. No hay otras palabras o si las hay, son todas las que siguen a continuación con muchas preguntas, pocas respuestas y una gran decepción.

«Nos unía el espanto» se escuchó esta semana para darle a los medios alguna respuesta sobre del desenlace de una mesa que claramente tiene patas asimétricas.

No alcanza con decir que se está cerca de los pequeños productores todo el tiempo, y usar metáforas simpáticas para ganarse el beneplácito de los lectores.

El efecto de acciones constantes y recientes, es totalmente diferente. Persisten en hablar de 500 productores que terminan recibiendo subsidios esclavizantes y dadivosos, mientras crecen y se hacen fuertes pooles concentrados que terminarán quedandose con todos.

Y para peor, algunos enmascarados en necesidades ficticias, se convierten en lobbistas del gobierno como se ha publicado recientemente, para ayudarlos a destrabar situaciones imposibles.

El subsidio no es la llave para salir. Es un salvavidas de plomo, y mientras las cuestiones de fondo no se resuelvan, todo seguirá de mal en peor. O acaso, no saben o no recuerdan que las cargas impositivas, los costos financieros y todo lo que forma parte de la cadena de producción y comercialización, les cuesta lo mismo?.

Se rasgan las vestiduras hablando del sector ganadero, cuando en el 2004, en el momento del desbarranco y el inicio del camino sin salida que muchos comenzamos a recorrer, hacían silencio. ¿Pensaban que desaparecían los grandes?.

NO. Se fueron muriendo los otros, los que ellos dicen defender.

Buscar en los diarios o hacer memoria, nos indignará recordando que acompañaban el circo macabro de funcionarios mentirosos que en tribunas, o ante la prensa, ratificaban las bondades del cierre de las exportaciones. Esto pasó, no lo inventamos nosotros. Pero parece que no lo recuerdan.

Hoy escuchamos clases magistrales sobre las retenciones segmentadas. Argumentos burocráticos y pedestales de sabiduría, se reparten para determinar quienes son los chicos, quienes los grandes y cuanto debe retenerse a cada quien y cada cual.

Volvemos a hacer memoria, y recordamos la experiencia subsidiaria a los feed lots y las compensaciones al trigo. Acciones que «segmentaron», favoreciendo a vivos y cercanos por sobre los que siempre se enteran de todo tarde y permanecen excluidos.

¿No saben que así los grandes se atomizan y que de este modo, los pícaros harán producir hasta al Petiso Nochero?

Estamos rodeados de ejemplos concretos sobre cómo deberían hacerse las cosas. Brasil, por citar un caso trazó un perfil en donde encontró el modo de contribuir con todos, mejorando la infraestructura de servicios generales y promoviendo así el desarrollo de un país agroexportador.

Hablan del precio de la carne y nadie se toma el trabajo de comparar. Una pizza, un Kg. de helado o un pollo hoy tienen precios similares o superiores. Un detalle: para cortar un kilo de carne hacen falta cinco años. ¿Hay diferencias, no?

Producir menos no nos hará más grandes y solo se multiplicará la pobreza. Un país en el que sus gobernantes dicen que aborrecen la desigualdad y todo el tiempo la generan, no tiene un buen destino.

Desigualdad, por otra parte, que solo se aplica al sector rural, excluyendo vaya a saber por qué, a la minería, el juego o la timba financiera.

Vamos bárbaro, solo falta que el gobierno le aplique precios máximos y retenciones al champagne, las carteras louis vutton, el maquillaje frances y las expensas en departamentos de New York.

Un comentario en “COMUNICADO DE LA SOCIEDAD RURAL: Olivos-manía…

  • el 17 noviembre 2010 a las 11:56
    Permalink

    Tengan un cachito de verguenza, hace 7 años estaban enterrados, se olvidan de todo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *