Columna de Opinión: «No creemos merecer esto…»

El Museo Paleontológico de San Pedro es una institución nacida del esfuerzo de un grupo de vecinos de nuestra ciudad. Del verdadero esfuerzo…

Desde el caserón de Pellegrini 145 cedido por todos los sampedrinos, a través del Municipio y el HCD para que pudiera funcionar, este grupo ha tratado de enaltecer la investigación, el conocimiento y la educación sampedrina por todos los medios posibles. Siempre, en el marco del más absoluto respeto hacia los demás.

Durante un año completo se volcaron horas y horas de trabajo a pulmón para rescatar una propiedad de todos que estaba al borde de la demolición. Desde su inauguración, en 2003, se la mantiene diariamente para que este bella y resplandeciente, habiéndole devuelto su valor patrimonial de la mejor forma. Siempre, en el marco del más absoluto respeto hacia los demás.

Durante estos años, miles y miles de personas han pasado por sus salas disfrutando mientras aprenden de nuestro pasado más remoto. Centenares de cursos escolares realizan anualmente su visita y se educan con trabajos prácticos y salidas al yacimiento. Muchos de esos alumnos han participado como colaboradores en las tareas propias del Museo. Siempre, en el marco del más absoluto respeto hacia los demás.

En los ámbitos académicos relacionados con el tema es uno de los lugares más respetados del país reconocido, incluso, en publicaciones de difusión científica de varios autores. Investigadores de numerosos centros de estudio han estudiado sus materiales y difundido sus hallazgos siendo, hoy, uno de los museos paleontológicos más nombrados. Siempre, en el marco del más absoluto respeto hacia los demás.

Decenas de medios de comunicación social (locales, nacionales e internacionales) han publicado sus descubrimientos llevando el nombre de San Pedro a rincones insospechados de todo el mundo. El Museo se ha preocupado enormemente por lograr que la ciudad sea conocida y reconocida a través de un tema que involucra la cultura, la educación y el conocimiento. Siempre, en el marco del más absoluto respeto hacia los demás.

Numerosas manifestaciones sociales, políticas y de toda índole se han expresado en su frente debido a su cercana ubicación con el Palacio Municipal y NUNCA hemos tenido ningún tipo de inconvenientes. Esto, tal vez haya sido porque somos conscientes y respetuosos de los derechos de los demás y así lo sienten aquellos que se han manifestado. Siempre respetando ABSOLUTAMENTE la imagen, seriedad y neutralidad con que se ha manejado desde siempre este Museo.

Sin embargo, en los últimos días, el Museo ha sido objeto de una lamentable falta de consideración. Su frente ha sido ensuciado, sus bancos tapados de hollín y sus salas cubiertas por el humo de una protesta que nada tiene que ver con esta institución.

Hace un tiempo el Museo fue repintado y se colocó un nuevo y costoso cartel en el frente. TODO costeado por el esfuerzo del propio Museo y sus auspiciantes. Hoy, ese frente ha sido manoseado con hollín, sus ventanas pisoteadas y ennegrecidas con los restos de cubiertas quemadas y numerosos visitantes han tenido que dejar sus salas por el humo en su interior.

Con dolor, con impotencia y con (por qué no) un cierto grado de bronca, vemos como se destruye el trabajo constante de un grupo de sampedrinos que no cree merecer esta falta de consideración ya que, a través de las visitas escolares, recibe y atiende con el corazón a muchos de los hijos de quienes han causado este daño.

 

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