Carlos Codern: “Me parece que sería un desatino no arbitrar los medios para que se preserve»

Luego de la manifestación realizada el fin de semana en la antigua casa de Mitre y Liniers y la posterior aclaración del Dr. Hugo Lima, abogado del empresario Alejandro Monjo, quien compró la antigua vivienda, que dijo que no se modificará. Hoy fue consultado en Fm Génsesis el arquitecto Carlos Codern sobre los alcances de la ordenanza N° 4139/87 de uso y ocupación del suelo, más conocida como “San Pedro 2000” con el objetivo de dar a conocer que se puede y que no en el lugar.

“Debiera ser de público conocimiento previo a la compra de cuales son las condiciones de esa propiedad y de cualquier otro lote dentro de la ciudad porque la ordenanza que conocemos como San Pedro 2000 que es la 4139 establece pautas y condiciones para todos los terrenos de la ciudad, los que están construidos y los que no; y en particular los que están considerados de Patrimonio Arquitectónico”.

Sobre la ordenanza dijo: “San Pedro tiene dos categorías de patrimonio: una que es el histórico donde todas las propiedades están preservadas, salvo que una comisión que se reúne para eso, establece aquella propiedad en particular no y después hay un catalogo de obras particulares, identificadas individualmente, entre las cuales se encuentra esa, que ni siquiera la comisión establece por si o no, sino que están preservadas de por sí”. Luego reflexionó: “Es una ordenaza que está vigente desde el año ’85 con cosas buenas, con cosas malas, con cosas que se ajustan a la realidad y otras que son imposibles de cumplir, otras que no son necesarias cumplir porque la ciudad ha crecido mucho y lo habitantes también. Han aparecido nuevas actividades que cuando se hizo la ordenanza no se tenía conocimiento que fueran a existir y menos en San Pedro”.

Momentos después aseguró: “Me parece que sería un desatino no arbitrar los medios para que se preserve, esto no implica que no se pueda mejorar, cambiar algo en su parte interior mínimamente, porque acá no es solamente preservar la fachada, es el edificio en su conjunto que es lo que hace a la historia de la ciudad”. “Esta propiedad si fue comparada con un rédito, el valorarla y recuperarla también genera rédito, o sea la preservación bien hecha y a lo mejor el cambio de uso genera un rédito económico que justifica su compra, su inversión y no necesariamente haya que demolerla”.

Por último aseveró: “Es razonable que todos estemos alerta y veamos aquellas cosas aún nos quedan como necesarias de preservar a partir de una acción de cada uno, que en este caso se transforma en un acción de grupo y parece que es saludable desde el punto de vista de la practica social y desde el punto de vista de la valoración de las cosas que tenemos y que entendemos que son de todos”.

 

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