Agustín Iglesias: «La pase muy mal, tuve tres cirugías, estuve al borde la muerte»

Mas de un mes pasó de esa noche trágica en que Alejandro Revol hirió a Agustín Iglesias con un disparo de arma de fuego. Poco se sabe aún del motivo que el agresor tuvo para tomar la decisión de disparar en 6 ocasiones consecutivas contra el auto en el que se hallaba Agustín y su amigo Marcelino Aucheró. La recuperación fue difícil, recibió varias operaciones, estuvo en coma farmacológico y hasta una bacteria le complejizó aun mas su cuadro, sin embargo todo eso quedó atrás y ahora Agustín se recupera lentamente.

En su primer nota concedida a la prensa, Agustín contó todo lo sucedido a través de FM Genesis en exclusiva: “Estoy muy contento de estar en mi casa con mi familia, la pase muy mal, tuve tres cirugías, estuve al borde la muerte, vi ese tubo que se ve en las películas de ciencia ficción, tuve mucho miedo, desconocía a mis familiares. Yo pensaba que había sido secuestrado debido a todas las dosis que me dieron de anestesia, estuve un poco loco”. “Cuando yo me despierto lo primero que le digo a mi mamá, “Mami me pegaron un tiro en la cabeza, tengo una bala en la cabeza, obviamente era la conmoción de lo que había ocurrido esa noche”.

Asimismo expresó: “Fue todo muy rápido porque los médicos que estaban ese día en la Guardia, era muy raro que haya doble turno, tuve mucha suerte de que estén justamente ellos ahí y el cirujano tardo 10 minutos en llegar a la guardia, yo ya había perdido tres litros de sangre, solamente mi cuerpo tenía un litro” y sobre su primera intervención dijo: “En 40 min ya estaba siendo operado por el Dr. Salgado y fue realmente como un médico de guerra porque tuvo que tomar decisiones rápidas y ser totalmente contundente”.

Momento después se remontó al momento del disparo: “Cuando me entra la bala, yo por los ruidos que escuchaba de los estruendos de los disparos, porque fueron unos 6 disparos consecutivos al auto, cuando siento que me entra algo, lo asocie que era una bala, realmente no sentía dolor en ese momento que fueron unos 5 segundos, la adrenalina hace que todo se vuelva en cámara lenta. En ese momento le digo a Marcelino, mi amigo, el dueño del auto: me entró una bala, llevame ya al Hospital; y Marcelino corroboró que tenía un agujero en la espalda así que ya el auto estaba encendido en ese momento, ahí empezaron los dolores y empece a quejarme mientras Marcelino me quería calmar”. Luego enunció como fue la llegada al nosocomio: “A Marcelino una de las balas le rozó el hombro derecho y no podía meter los cambios así que creo que llegamos en segunda, a toda revolución al hospital, consciente, me ayudó a salir del auto Marcelino y bueno ya ahí cuando hice los primeros pasos me tiré al piso, quedé boca abajo y escuchaba como Marcelino golpeaba la puerta del hospital para que me atiendan diciendo que había un herido de bala, en eso abro los ojo y veo que el Dr. Pablo Picchioni, un amigo mio también me agarran de los brazos, me llegaban a una camilla y les decía que me dopen porque estaba totalmente adolorido y se me inflaba toda la panza, después me termine enterando de que era todo hemorragia interna, estuve todo el tiempo consciente hasta que me dieron un calmante y desde ahí quedé en coma farmacológico cinco días”.

Consultado sobre si sabía quien era Alejandro Revol: “Yo a este tipo lo conocía de vista nada mas, jamás pensé que estaba en esa fiesta porque era el cumpleaños de tres conocidas, una amiga mía” y momento después marró sobre el momento previo los tiros: “Yo estaba con dos amigas mías, mi amigo Marcelino y entre eso dos conocidos de la noche me pidieron el auto para ir a hacer un mandado y eran tipo 4 de la mañana y yo ya quería ir a estar con mi chica y digo de última ya aprovechamos para irnos, a todo esto les digo: bueno dale está bien, vamos todos juntos en el auto. Estos dos conocidos con el Trueque y el Toco son los sobrenombres que tienen, son dos hermanos; bueno cuando vamos caminando al auto, yo me atino a entrar al auto, veo que hay un poco de quilombo atrás con los chicos, Marcelino me dice me parce que el chabón ese le quiere pegar a la mina, yo en ningún momento tenía miedo de nada, en ningún momento pensé que iba a pasar lo que pasó, yo simplemente estaba tranquilo que salga el auto y que me lleven, cuando empiezo a escuchar los disparos me atino a agacharme, con Marcelino empezamos a gritar como unos locos, adentro del auto ya estaba El Trueque, no se como hizo para salir yo pensaba que lo habían matado o algo porque cuando íbamos al hospital no se escuchaba nada en el asiento de atrás”.

También contó que su estado de salud se complejizó por una bacteria: “Cuando fui traslado al hospital encontraron el antibiótico indicado para destruirla, un infectólogo, increíble la atención que me brindaron allá en San Nicolás”.

Y sobre su recuperación aseveró: “Tengo varios meses para recuperarme, no solamente por la parte externa, sino por la parte interna porque la bala me atravesó el intestino grueso y delgado; y dos arterías. Me tuvieron que cocer adentro y lleva mucho tiempo recuperarme y volver a ser lo que era”.

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